dissabte, 29 de setembre de 2012

Campana. Campanilla de invierno.

Campana. Campanilla de invierno. Con el sonido del ruiseñor y cuando el viejo Sol se despierta, ella y su belleza se levantan para dar color a un nuevo día. Y bailar entre la suave brisa del viento y brillar tan solo pretenderlo. Cuando la hermosa Luna llega, su belleza no cesa ni en la más larga espera. Verla entristecerse cuando acechan gotas del cielo, sin abandonar su rostro rojiblanco sin embargo, ni el más triste de los momentos. Y es que su sonido es como oír reír a un niño pequeño, te llena de felicidad, te llena. Y su movimiento me da la paz que cualquier otro ser no podría darme.
Como una campana de iglesia cuando anuncia un nuevo amor, ella salta de alegría con tan solo verme. Puedo hablar con ella sin palabras, entender todo lo que quiere decir y eso es mucho más importante que cualquier juicio que nos hagan.
Pueden decirme que estoy loca, pero si estar loca quiere decir querer incondicionalmente a un ser que te acompaña siempre y te aguanta hasta en tus peores días y solo quiere que le mimes, sí, estoy loca.
Y ahora te vas, quizá fue el tiempo, quizá era la hora, quizá, quizá... Pero me dejas y yo no sé cómo seguir, ni siquiera lo había planeado y estoy sola. Ya no queda nada ni de tus bailes ni de tu presencia, no queda nada de ti, querida Campana. Campanilla de invierno.

                                                                                                                        Cristina Gual
   

1 comentari:

  1. Me ha gustado mucho esta prosa poética de mi compañera. Tiene talento para escribir. Estoy contenta que lo podamos ver todos des de aquí la página web. Le animo a escribir tanto como pueda.

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