Hemos ido al Teatre Lliure de Barcelona a ver la obra de teatro "El misántropo" de Molière.
El director, Miguel del Arco, ha hecho una adaptación de la obra clásica a los tiempos modernos. Se trata de un misántropo del siglo XXI que se atreve a destapar las hipocresías, falsedades y corrupciones de nuestra sociedad, tan parecida a la sociedad barroca que retrató Molière. El escenario es aquí la trastienda de una discoteca en la que se celebra una fiesta benéfica, trivial e intrascendente que deja ver la frivolidad de sus integrantes.
Comenta qué te ha parecido esta adaptación y sobre todo haz una reflexión sobre los temas filosóficos que la obra plantea.
El año pasado fue un Ibsen, y ahora le toca a Molière. Miguel del Arco firma esta versión de El misántropo, un clásico que nos sigue cuestionando qué es la honestidad. Con humor y a un ritmo vertiginoso.
Premio Ceres del Festival Internacional de Teatro de Mérida al Mejor Espectáculo de teatro 2013/2014.
Premio Ceres del Festival Internacional de Teatro de Mérida al Mejor Espectáculo de teatro 2013/2014.
Alcestes, nuestro protagonista, quiere, anhela vivir en la verdad. Quiere ser honesto y sincero y que los demás lo sean con él. Pero, como cualquier ser humano, está lleno de contradicciones. Son estas contradicciones y su incapacidad para encontrar el término medio que le permita vivir lo que le lleva a retirarse al desierto por el que clama desde la primera conversación con su amigo Filinto.
Alcestes libra una lucha desesperada que me emociona profundamente. Tal vez la pasión de sus actos en unos tiempos laxos como los nuestros en los que parece que se impone el “todo vale”. Donde cada vez cuesta más trabajo distinguir lo que está bien de lo que está mal y por tanto se difumina la idea de lo que es la libertad. Donde a fuerza de no querer que las cosas sean blancas o negras todo se ha vuelto gris. Alcestes pone en peligro su integridad por defender la verdad. Porque no se acomoda a la ficción imperante y porque está dispuesto a perderlo todo en defensa de lo que cree. Puede que tenga razón o puede que no. De lo que estoy seguro, desgraciadamente, es que no conozco muchos hombres como él.
Miguel del Arco
Alcestes libra una lucha desesperada que me emociona profundamente. Tal vez la pasión de sus actos en unos tiempos laxos como los nuestros en los que parece que se impone el “todo vale”. Donde cada vez cuesta más trabajo distinguir lo que está bien de lo que está mal y por tanto se difumina la idea de lo que es la libertad. Donde a fuerza de no querer que las cosas sean blancas o negras todo se ha vuelto gris. Alcestes pone en peligro su integridad por defender la verdad. Porque no se acomoda a la ficción imperante y porque está dispuesto a perderlo todo en defensa de lo que cree. Puede que tenga razón o puede que no. De lo que estoy seguro, desgraciadamente, es que no conozco muchos hombres como él.
Miguel del Arco







La parte que más me ha impactado ha sido cuando dice: antes que el río hasta la mar te empuje por valles y barrancas.
El año pasado leímos este poema en la clase, pero lo hicimos sin ir más allá de las palabras impresas. Es por eso que la sensación de entonces fue muy diferente al regusto con el que hoy me he quedado.
Careciendo de cualquier análisis, es poco probable que alguien comprenda un poema como éste, pero según mi punto de vista, careciendo de conocimientos sobre el autor y su vida, es imposible que pueda llegar a captarse en su plenitud.
¿Cómo puede uno entender lo que realmente expresa el poeta sin saber quien fue Leonor Izquierdo en la vida de Antonio Machado?¿ Y sin saber cuál fue su historia, y su trágico desenlace...?
Detalles cómo el olmo, un árbol tricentenario, en su caso es centenario, y por lo tanto, joven, son algunos que sólo se comprenden si uno ha estudiado la biografía del autor, y se ha familiarizado con los acontecimientos de su vida.
Este es un poema que me ha gustado mucho por el estilo que tiene, y que admiro por la cantidad de recursos literarios, como las figuras retóricas, que están encadenados y usados con gran decoro; pero lo que me ha "enseñado" es que la lectura trae siempre consigo una imprescindible tarea previa de investigación.
Marta Girabal
María Velasco